Una tecnología vale.
Un árbol no.
Una startup vale.
Una escuela pública, no tanto.
Un algoritmo vale.
Una vida rota por ese algoritmo… no computa.
¿Quién ha decidido estas reglas?
¿En qué momento dejamos que la contabilidad se convirtiera en dogma?
PAX Nova no es una protesta.
Es una propuesta.
Redibujar el valor.
Reaprender el equilibrio.
Recontar lo que importa.
Sabemos sumar millones.
Pero no sabemos restar sufrimiento.
Sabemos predecir tendencias.
Pero no sabemos integrar justicia.
Y sin embargo… podemos.
Una nueva economía no nace de la rabia.
Nace de la lucidez.
— Dimas II