Sobre mí
Me llamo José Vicente Aparicio Viúdes y firmo buena parte de mi obra como Dimas II. Durante años he desarrollado Pax Nova, un proyecto intelectual nacido de una experiencia personal intensa y convertido progresivamente en un trabajo de reflexión sobre el ser humano, la ética y las formas en que organizamos nuestra vida individual y colectiva.
Mi formación y mi experiencia profesional pertenecen principalmente al ámbito de la ingeniería, la empresa y la gestión. Sin embargo, mis intereses han recorrido también la filosofía, la economía, la psicología, la espiritualidad, la política y el estudio de la conducta humana. De ese cruce entre disciplinas procede buena parte del carácter de Pax Nova.
El proyecto tuvo un origen mucho más vehemente que el que presenta hoy. Pax Nova, Reflexiones de un loco fue, en buena medida, un grito de libertad, inconformismo y búsqueda de una vida más verdadera. En aquella etapa surgieron también nombres y símbolos como Paul Atreides 2.2.71 o la figura simbólica de un particular «papado». No reniego de ellos: forman parte de la genealogía de la obra. Pero Pax Nova ha evolucionado desde aquel lenguaje fundacional hacia un pensamiento más elaborado, crítico y sistemático.
Con el tiempo, aquella primera intuición fue dando lugar a nuevos libros y tratados sobre ética, economía, sociedad, conciencia, comportamiento humano y, actualmente, política. El objetivo ha dejado de ser simplemente expresar una visión para convertirse en algo más difícil: someterla a análisis, encontrar sus contradicciones, establecer sus límites y comprobar hasta dónde puede sostenerse racionalmente.
No pretendo haber construido una verdad definitiva. Pax Nova es una obra abierta. Aspira a desarrollar un humanismo suficientemente amplio para observar al ser humano desde diferentes planos y preguntarse qué podemos conservar, qué debemos corregir y qué podríamos construir mejor.
Este sitio es la casa digital de ese trabajo. Aquí pueden encontrarse sus libros, sus ideas fundacionales, su evolución y también sus contradicciones. Algunas páginas conservan inevitablemente algo del fuego del que nació todo esto. Otras pertenecen ya a una etapa mucho más reflexiva.
Ambas forman parte de la misma historia.
Del grito a la reflexión. De la intuición al pensamiento. Y siempre con libertad para seguir corrigiendo el camino.